agosto 26, 2009

Y ahora ¿qué hago?

Ayer acompañé a mi novio a reparar una computadora en casa de una tía. Estábamos los dos solos, él checando la compu y yo leyendo unas páginas de la maestría; pero terminé y me comencé a aburrir, así que acto seguido, tomé su celular y me puse a ver las fotos de nuestro viaje a Guadalajara, las repasé varias veces y me ganó el ocio. Abrí su bandeja de mensajes y vi mis mensajes, los de sus papás y los de ELLA... ¿quién era ESA que le decía "amor"? ¡Ni yo le digo amor! (porque acordamos que una palabra tan importante no se puede andar diciendo a la ligera pese a los 2 años y medio de relación que llevamos) seguí leyendo otros mensajes y me dije "bueno, así son algunas mujeres, a lo mejor es una amiga".

Pero ya tenía el maldito gusano de la duda adentro, chequé su bandeja de salida pesando en que una cosa es que ella le diga y otra que él le responda, pero como el que busca encuentra, ahí estaba su mensaje "amor, aún estoy en méxico, luego te llevo tu regalito :*" Sentí que algo muy pequeño se quebró en mí, parecía una de mis peores pesadillas ¡ÉL NO PUDO HABER ESCRITO ESO!!

Y más abajo, otro mensaje decía "no preciosa, ....... :*" PRECIOSA!! A MI ME DICE PRECIOSA!! Dios!! me sentí tan mal, me siento tan tan mal aún escribiendolo pero necesito sacarlo o me sentiré explotar...

Le escribió a otra un mensaje similar a los que me escribe a mí, como los que me hacen sonreír todos los días, los que guardo y releo cuando no lo he visto... se lo envió a otra persona.

No lo aguanté y se lo pregunté. Era ella, la que tiempo atrás me comentó que le había robado un beso a la fuerza y que me dijo que a él esas cosas no le gustaban. Dijo que no era nada importante, que solo era un juego, y que quiza no debió haberle seguido la corriente... UN JUEGO!!

No lo reconocí, me sentí engañada, estúpida y tan tan ingenua. Lloré y él intento consolarme pero le dije que se alejara, que no me volviera a llamar como me había llamado de cariño durante 2 años y medio, Preciosa para él no era lo que yo creía.

Él se dijo arrepentido y lloró como nunca lo había hecho, lo sentí sincero; prometió jamás volverlo a hacer, lamentó haberme herido y lamentó aún más haber usado algo especial como juego con otra persona. Y (no sé si estúpidamente) lo perdoné.

Lo perdoné pero no sé que hacer, me siento rara y siento tanto miedo... no sé como reaccionar ahora, de verdad que no sé...

agosto 09, 2009

Cuenta regresiva...

A falta de pan.... me quedé con un empleo de profesora de preescolar, no tengo ni idea de que hacer y me siento mal moralmente por ello. Me tendré que preparar mucho y auxiliarme con mi madre cuyo oficio prometí jamás ejercer y eme aquí a punto de experimentarlo... Deseeme suerte, y ya escribiré mi experiencia con la gente pequeña XD...

Creo que me irá bien... eso tengo que pensar positivamente!! y aunque quien con niño duerme amanece orinado, espero no acabar tan mal ni ahí por siempre...

Por ahora, hasta pronto!

julio 20, 2009

Y ahora ¡Viene lo bueno!

Pues bien, hoy tuve una serie de sentimientos encontrados: frustación, coraje, impotencia, tristeza, miedo y a la vez, alegría, valor, y una especie de energía positiva y entusiasta.

La razón, se suponía que me titularía por estudios de maestría de la universidad... como soy pobre y la economía de mis papás me hacen totalmente incapaz de pedirles que me paguen una maestría, hace varios meses recorrí a un tío para que me ayudara a "financiarla" y a cambio yo lo ayudaría en su negocio. Él al principio se negó a que lo ayudara y me dijo que por supuesto que me ayudaría a pagar mi maestría sin necesidad de que se lo pagara así que todo estaba de maravilla. ¡Qué ilusa fui!

Nunca acostumbro a pedirle nada a nadie (tampoco he tenido la necesidad de hacerlo) pero en este caso recurrí a quien sé que tiene los recursos y la disposición (porque en muchas ocasiones anteriores había procurado ayudarme en cuanto a estudios). Error número dos.

No presioné y puse todas las cosas en orden, pero mi tío siempre ha tenido los problemas típicos que generan la envidia, la flojera y la ambición, principalmente por parte de sus hijos... así que me pidió que trabajara en conjunto con su hijo, un flojo mediocre e irresponsable a quien se suponía yo tenía que estar arreando cual chivo necio. Como no le gustó ni a él ni a su hermana ver que su papá (que por ellos ha hecho muchísimas cosas que no han sabido aprovechar) le dijeron a su papá que yo ya no quería trabajar para él y que no me interesaba su negocio... mi tío, que a pesar de conocer ya las mañas de sus hijos les creyó. Pero no me dijo nada. Me molestan sus mentiras pero se que, al final, todo cae sobre su propio peso.

Mi tío no me dijo nada y todas las veces que le llamé para hablarle sobre la maestría me decía que estaba ocupado, que llamaría después. Cuando alguien quiere ayudarte, lo hace sin necesidad de que lo presiones. Yo no lo presioné, pero mi abuelita escuchó decirle esos comentarios a mi tío y él no tuvo siquiera la delicadeza de decirme nada. Él aún tiene en pie su oferta, pero yo ya abrí los ojos: No lo necesito. No necesito ganarme pleitos ni envidias por parte de mi familia con la que tanto tiempo ha costado mantener la fiesta en paz; no necesito que me chantajeen cuando yo solita puedo costearme mis estudios y que sé no estoy sola porque el resto de mi familia está dispuesta a ayudarme. Mi tío lo que realmente hizo fue ayudarme a darme cuenta de la oportunidad que se abre ante mí para ser más independiente y crecer no solo intelectual y profesionalmente sino también en lo personal.

Sé que me enfrentó a la hora de crecer, de madurar y de que den frutos años de educación y esfuerzo de mis papás y demostrar que valió la pena porque alcanzaré mis metas...

Tengo que alcanzarlas